Silencio

Infame silencio

Silencio

Volando durante la madrugada de mi angustia me perdí
mientras un perro aullaba a la luna mi voz se fue, murió
ahogándome por dentro con todo lo que siempre sentí
pero que nunca he dicho a vos.

Y ahora mi vida se durmió…
Contagiada por las libélulas de mis miles de sueños rotos
que destrozados caen al suelo solos, ya sin alas.

En pausa todo se quedó, como si le hubieran quitado color
a la vida, a los cielos y a los mundos que habitaban en mi.

¡Oh Silencio!
Cómo me hieres y cómo dueles cuando te posas así en mis labios
y te quedas… Y no mueres.
Ardes…

Fue entonces que sin poderte pronunciar, viajé al bosque profundo
solo, cargando con mi olvido, bebiendo mis horas contigo.
Y comiendo esos recuerdos poco a poco, para no morir de inanición.

Sobreviviendo llegue hasta el río, sus aguas congeladas tomé
guardé y traje de vuelta conmigo para bañar con ellas mis anhelos.

Hoy trato de refrescarlos, regarlos, que crezcan grandes como ayer
que hagan bullicio y sombra cuando el exceso de luz me ciegue
y me cubran cuando el frío de la soledad me hiele.

Traje pétalos de rosas recién cortadas, por cada uno de estos
una letra de tu nombre y llevados al viento volarán hasta vos.

…en este infame silencio.

redscale back tree

Eso siempre

redscale back tree

Perdona por perderme, por llevar aún mi pensamiento hasta ti
por extraviarme en aquellos dulces besos y aquellos tus abrazos.
Mi recuerdos vuelven sin aviso, atiborrados de pesar
porque miro atrás y llego a saber que tal vez desperdicié tu querer.
No es obsesión vida mia, ya lo he comprobado
tampoco es desdicha a lo loco, ni anhelo barato del que espera.
Porque vaya donde vaya y mire a quien mire, tus ojos vuelven a mi,
serenos, quietos, interrogando porque los quiero y porque lloro.
No poseo grandes respuestas elaboradas; te quiero, te amo y nada más.
Buscando explicación he recreado teorías tan vanas y tan profundas,
que las hipótesis Freudianas quedan aisladas de mi descubrimiento.
Aunque es más simple que la brisa, más natural que respirar…
Es algo que va más allá de merecer, es algo que va más allá de entregar
es el amor del que es capaz de esperar incluso descorazonado
y del que vuelve la mirada esperando un cálido regreso.
Me has entregado tanto con tu ser, por el solo hecho de existir
que no cabe más que agradecer, al mundo y al cielo por dejarte ver.
Tal vez llegue hasta ti el viento de mi pensamiento
a veces calmado y sereno otras tempestuoso e incierto…
pero siempre conteniendo tu nombre, eso siempre.

Amor amor encuéntrame... (Acción poética)

Siempre tú

Amor amor encuéntrame... (Acción poética)

Al ver tus ojos me siento como el niño aquel, que teniéndo el mundo como patio de juegos se queda en un rincón y yo solo deseo pasear en tu alma, por tu pensamiento y tu recuerdo,

Quiero quedarme grabado, no en tu piel, sino en lo profundo de tu ser.

Como una colisión de estrellas remover tu mundo, ser una sorpresa; ser el movimiento, pero también ser la calma, tu refugio.

Aprender con calma tu compás, apreciar tus suaves notas y poder cantarlas al viento, con la felicidad del jilguero en primavera.

Si bien no podré evitar que caigas alguna vez, siempre puedo estar ahí con mis manos para levantarte y con mis brazos para sostenerte, te ofrezco este mundo para que lo compartamos, para encontrar la belleza en lo áspero y la luz en medio de las tinieblas.

A veces soy dueño del aire, a veces soy dueño de todo, pero no importa, si lo único que verdaderamente deseo es tu ser, mi divino tesoro.

Si cruza esta linea

Junto a ti eso no es así

Si cruza esta linea

Y ahora que estoy frente a ti te digo
sin clichés ni tonterías
que eres quien a pesar de los días
sigue haciendo mella en mi alma
vuelves mis sueños en algo cierto
y a veces lo real en pesadillas.

Si cruzas esta linea que nos divide
nacerá un poema…
Lloveran sobre ti mis locuras
mis amores y mis letras…
No obstante callaré
hasta ver si han florecido en ti.

Hoy, noches abobinables sin tu voz
sin tu calor
que vienen a recordarme el hartazgo
el aburrimiento
de superar mil catástrofes
de este y mis otros mundos
sabiendo que al final tú no estás.

Pero si estuvieras,
tal vez si me quisieras.
Sabría llorar de felicidad
hartaría al mundo con mi sonrisa
y procuraria ir hasta aquel que dijo;
“Este mundo solo es para sufrir”
para demostrale que junto a ti
eso no es así.

Fotografía de Daniela L. Herrero

Antifaz, mascara, disfraz, mentir

Disfraz

Antifaz, mascara, disfraz, mentir

Hoy me vestiré de gala

hoy voy a ver a mi amada.

Camisa de “buen hombre y conquistador”

¡Ah! Se me olvidaba el pantalón…

Ese de “excelente conversador”

Los zapatos de “en el mundo soy el mejor”

y combinando los calcetines de “soy un amor”

Un poco de colonia de “valentía”

un toque de gel de “osadía”

La corbata de “gran potencia sexual”

y mancuernillas de “soy un semental”

El saco de “un poco de verdad”

pero solo para acabar de combinar.

Cuando se case conmigo descansaré

ya entonces sin disfraz me quedaré.

siempre es poesia playa

Siempre es poesía

siempre es poesia playa

Aunque se vayan las ideas,
aunque no vuelvan mas,
que vengan los sentimientos
que se haga poesía paso a paso.
Que sea natural como caminar,
un indulto para el triste penar.
No hay que venir con versos tibios
cuando se puede con pasión avasallar
Existen miles de letras aqui y allá,
muertas porque nadie las lee.
Pinturas tristes que nadie las ve,
porque todo lo quieren simple.
No hay amor porque ya no hay fe
de ver sin los ojos el interior,
en vivir el día a día
esperando la luz volver a ver.
Queremos todo ya y ahora,
tan instantáneo como el café.
Vivamos haciendo historas
entrelazando unas con otras
que canten al corazón.
Que exhiban los desaciertos
abanderando los tropiezos
de nuestro aprender.
Que griten la belleza
aún dónde no la hay.
Conocer que no es gratis
ni fácil ser feliz.
Siempre es poesía
cuando amas el vivir
y hasta cuando lloras,
casi al punto de morir.

goma lapiz

A la antigua

goma lapiz

Soy un reloj de cuerda viviendo en un mundo digital,
soy un cassette sin tener donde ser reproducido,
soy una goma de borrar cambiada por el botón “Borrar”
Casi todo se tiene y se quiere al instante…
Todo empieza y acaba sin haber sido saboreado un poco.

Aunque las cosas cambien y evolucionan rápidamente,
sigo queriendo disfrutar calmadamente mi café
de grano recién molido y sabor fuerte.
Mi caminar pausado y tranquilo al atardecer,
mientras otros sólo corren más y más hasta desfallecer.

Quiero amar despacio y con calma, sin prisas, sin huir…
Sin esperar que todo sea perfecto en semanas o pocos meses.
Recobrando la calidad de vivir, de mi sentir, del existir.

A veces el secreto está en saber esperar, en estar,
en no tener urgencia por llegar.

Mi meta es siempre tener más metas, pues aquí nada se acaba
sino hasta que la muerte oscurece nuestros sueños.

¿Entonces porque apresurar mi paso si es tan bello disfrutar el camino?

Soy un lápiz escribiendo en papel, con marcados trazos,
con la esperanza de que haya quién por fin lo sepa leer.

colchon

Momentos, pero algo más

colchon

De tantas tardes en tu colchón entendí la vida,
le di nuevo sentido a los sueños de niño.
Paraiso perlado de sudor con la luz desfalleciendo.
A veces tintineaban las campanas de la catedral,
coronando un placer que no alcanzaba a terminar.
Miles de noches en vela en ese lugar, mirándonos,
soñandonos, acariciándonos, alejándonos de todo,
excepto de nosotros.
El reloj nos tenía envidia, con su aburrida existencia.
Mientras nosotros olviabamos el tiempo,
ese que dejaba de tener una razón al no haber medida
ni forma de contener nuestro amor.
Las ojeras en nuestro rostro eran la prueba,
de que se le puede dar vida al alma y cansar al cuerpo.
Ese tiempo comprendí que no hay mejor que el silencio,
para decir las cosas que se tienen por dentro.
Una caricia y una mirada nuestra fulminaba el cielo,
y no habia tormenta que se atreviera a serparanos.
Pero como todo en este mundo es efímero,
todo eso se quedó solo en momentos.
Antes dos almas y dos cuerpos, ahora dos almas un cuerpo,
Esperando el momento de ser libres y amarse de nuevo,
quizá en otro tiempo, otro espacio o puede que en algún sueño.

palomos otoño

Como palomos

palomos otoño

Deambulan los palomos por la plazuela del pueblo,
caminan entre la gente, esperando por migajas.
Vuelan sólo ante niños maldosos que los corretean,
que los espantan y que impiden su tranquilidad.
Luego llegan los que les brindan ese poco pan,
con el que sobreviven, apenas les llena, pero ahí está.
Cada uno come rápido, para que el otro no le gane su alimento,
llegando más tarde la lluvia huyen de nuevo a sus nidos…
Esperando por un mejor día…
Por más comida…
Por más compasión del que pasea por sus lugares.
Así como los palomos ¿cuántos esperamos por migajas?
¿Cuántos arrebatamos algo antes que nos lo arrebaten?
¿Quienes son esos que nos ahuyentan lejos de nuestro pan?
En este mundo antes que compartir nos enseñan a competir.
¿Y si no se trata de eso?
¿Y si nos han enseñado mal?
¿Tendremos el valor para cambiar?

rincones

Debiera a todos contestar

rincones

A través de los espacios,
a través de los minutos,
dejo caer un poco de mi amor.
Ese que de tanto guardarlo ahoga.
Porque no teniendo en cuenta la hora
sigue creciendo hasta el amanecer.
Es cuando desesperanzado
solo mengua por un rato
y vuelve a crecer.

A través de los rincones,
a través de los corazones,
voy repartiendo mi dolor,
porque no es posible guardarlo
ni hacer que lo soporte el corazón.
Si un eco repite lo que digo
este dolor repite lo que yerro…
Todo eso dicho que pudo ser mejor,
todo eso hecho cuando no debí.
Por eso también bebí,
por eso fumé…
Y a la derrota me regalé.

Hoy que me levanto de nuevo
aún duele un poco…
bueno, más que mucho,
pero es un modo de decir.
Cómo es un modo de decir
que yo te puedo olvidar.

Mis significados pierden color,
se vuelven austeras palabras
solo por nombrar, dialogar,
aunque sea con el silencio.
Ese que no me responde,
pero siempre me aguarda
y jamas, jamás me cuestiona.

¿Qué cómo estás?
¿Qué cómo te va?
Suelen todos preguntar.
¡Coño! Tal vez debiera a todos contestar;
“No me jodas, ya deja de preguntar.”

callejón

Lo dije sin pensar

Este breve cuento es inspirado por la interpretación de 3 actores ambulantes que rondan las calles de la Ciudad de México, no conozco sus nombres, pero gracias igualmente.

callejón

Ana corría a ver a su novio, pues iban a platicar para reconciliarse después de la dura pelea de ayer. Y vaya si fue intensa, ocurrió la otra noche, cuando ella incluso le gritó a Carlos que ojalá se muriera, mientras sentía ese odio, el coraje y dejaba que su abdomen le ardiera de tal vigor con que profirió esas palabras.

Llovía a cántaros y los truenos eran fulminantes, simplemente eran dignos de cualquier película de terror, Ana maldecía no haber comprado aquella carcacha que podía permitirse con sus limitados ahorros.

Se habían quedado de ver en el callejón dónde se encontraba la vieja casa dónde vivió Carlos, que además de quedarles a mitad de camino, era el lugar lógico para arreglar las cosas, aquel rincón mágico, aquel portón, tantos besos, tantos susurros y tantas horas, tantos testigos de su amor, ese era su rincón.

Ana llegaba ya de prisa y mojada de pies y piernas, pero al menos el paraguas le había sido medianamente útil, su cara aún se encontraba tibia y sus mejillas sonrosadas, solo de imaginar ver a su amor. En el callejón se encontraba de pie una figura humana, que se iluminaba cada vez que retumbaban los relámpagos, llevaba una gabardina negra y un sombrero del mismo color.

-¿Carlos? -Apenas audiblemente preguntó Ana.

Entonces un grito fue ahogado por un estruendoso rayo, uno que pudo descorazonar al mismo diablo de haberse escuchado. Ana miraba atónita los restos de un hombre a los pies de aquel que vestía la gabardina; y no era cualquier hombre, era Carlos, su novio. Se arrojó hacia él para sostenerlo, ver si todavía existía aunque fuera un débil aliento, pero no, ya estaba muerto.

-¡Maldito hijo de puta! ¿Qué has hecho? ¿Quién demonios eres tú?

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